Ventajas frente a otros Sistemas
Instalaciones Termodinámicas. Funcionan los 365 días al año las 24 horas del día, no necesitan ningún sistema de apoyo adicional (ni calderas, ni depósitos, ni chimeneas).
Con un simple giro de interruptor pueden aportarnos calor en invierno y frio en verano, e incluso combinar los ciclos, refrigerar la vivienda y calentar la piscina al mismo tiempo.
El mantenimiento es mínimo ya que los paneles no necesitan ser purgados, cubiertos o vaciados para evitar excesos de presión en verano o congelaciones en invierno.
La instalación es sumamente sencilla y no requiere prácticamente de obra alguna.
El ahorro de energía puede llegar hasta el 80%.
El bloque termodinámico está preparado para trabajar durante años sin que haga falta reponer o ajustar ninguno de sus componentes fabricados con materiales de primera calidad.
Los Paneles Solares Tradicionales. Sólo funcionan cuando hay sol, además deben ser orientados al Sur y con unas inclinaciones en función de la latitud, requisitos que en ocasiones son imposibles de cumplir o que implican complicadas y antiestéticas soluciones
Son necesarias grandes superficies de paneles para aportar sólo una parte de las necesidades energéticas. Esto además dificulta su integración arquitectónica.
Entre las principales desventajas de los paneles solares térmicos, se encuentra su costoso mantenimiento, ya que necesitan revisiones continuas, debido a que en verano es necesario protegerlos contra sobrepresiones y en invierno corren el riesgo de congelarse, estas operaciones de mantenimiento suponen un desembolso económico importante.
El elevado peso de cada panel (entre 50 kg y 65 kg) dificulta su manejo e instalación.
Bomba De Calor. El sistema de evaporación, al ser mecánico, consume un 15% de la energía producida, lo cual reduce sensiblemente el rendimiento del equipo.
Necesitan de mantenimiento continuo en cuanto a limpieza de filtros y conducciones.
La ventilación mecánica produce un alto nivel de ruido.
Estos equipos dejan de producir calor a temperaturas inferiores a los 6ºC y sin embargo siguen consumiendo energía eléctrica.
Sistemas De Calefacción Tradicionales. Los sistemas de calefacción tradicionales son fundamentalmente con caldera de gasóleo, propano o con caldera eléctrica, etc.
Estos sistemas presentan ciertas desventajas, por ejemplo para un sistema de calefacción que emplee como combustible gasóleo necesita la instalación de la caldera, un depósito de almacenamiento para dicho combustible y antiestéticas chimeneas, por lo que supone una necesidad de espacio importante. En el caso de que la caldera sea eléctrica, su consumo kW.h anual es mucho más elevado que con los sistemas termodinámicos.
Es preciso indicar que los sistemas de calefacción tradicionales tienen un agravante importante con relación a la protección de medio ambiente, pues no sólo suponen un consumo de combustibles fósiles (recursos NO renovables) sino que además las emisiones de kg de CO2 emitidos al año, son mucho mayores.
A todo ello hay que sumarle dos inconvenientes importantes, uno de ellos es que la instalación de este tipo de sistemas suele ser complejo y además necesita de un mantenimiento periódico.